Canto al No saber

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Las preguntas son curiosas.

Se asoman, te miran, te paralizan.

Vienen como olas que te sacuden.

Las ves venir, sabes que se acercan, llegan, te chocan, y se van.

Y te quedas ahí, en el mismo lugar, perpleja, como si fuera la primera vez.

Y vuelven.

Y se van.

Y sigues en el mismo lugar.

Las preguntas son tiempo.

Tiempo que te observa, te cuestiona, te etiqueta.

Te atrapa con sus dudas y buscas respuestas.

Y las respuestas te ciegan, te engañan, te engatusan.

Crees haber llegado entre sus palabras, a veces dulces, a veces amargas.

Hasta que llega tu momento.

En el que te das cuenta, te despiertas, y saludas a las preguntas;

ahora desde lejos, y recibes la única respuesta,

el Silencio.

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