Canto al Sol

1–2 minutos

leer

Te siento en mí, ahora mismo.

Tu calor, en mi cara, esa compañía, siempre dispuesta, sin cargas.

A veces te pierdo. El calor ya no está. Pero sé que volverás, y a veces, sin darme cuenta, allí estás, impasible, inmutable, entregado; de nuevo.

Y de repente, vuelvo a sentirte, te veo, te sonrío, te agradezo.

Y vuelves a no estar, pero en realidad estás. Siempre estás.

Siempre estás.

Deja un comentario