No igualdad

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Ahora hace un rato he acabado de releer el Tao Teh King. Qué hermosas palabras, son como puñales, afiladas y verdaderas.

A menudo siento verdadero orgullo y gratitud por descubrir que existen seres tan cercanos a todo, a la vida, a la verdad. Son verdaderos artistas de la vida, y es un privilegio poderlos reconocer.

Al igual que me ocurre con el músico más desconocido, con estas personas se me ensancha el alma y agradezco que existan.

Son trocitos de cielo, de ángeles entre nosotros.

También creo que todos somos ángeles. Porque en esencia somos iguales. En el mundo, las personas, no son iguales. En el no-mundo, sí, lo somos. Y siento que eso confunde el mundo. Recibimos señales de igualdad del ser, y lo traducimos al mundo predicando que todos somos iguales.

No hay dos gotas iguales. Pero el agua es siempre la misma.

El mundo confunde las gotas con el agua. Los rayos, con el sol.

Las personas no somos iguales.

Los seres, sí.

Y sólo hay uno.

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