Qué fácil es ser amable. Debería ser algo que nunca debiéramos olvidar. No cuesta nada y aporta tanto… Nos conecta con la otra persona, nos acerca, nos llena de amor ¡y es tan fácil!
Un gesto sencillo, amable, una sonrisa, una respuesta respetuosa y cariñosa… ¡dan tanto y cuestan tan poco! Y no importa a quién ni en qué situación. No hay excepciones ni excusas.
Siempre podemos ser amables.
Porque es nuestra esencia.
Deja un comentario