Me pregunto tantas cosas… y al mismo tiempo siento que no necesito ninguna respuesta. Lo que deba ser, será. La vida en su esencia es creadora, bella y pura. Llena de amor y de paz. Y sólo debo ser una con ella.
¿Y cómo? Enfocando mi conciencia a presente interno de mi ser. Volver al «Yo soy» y permanecer allí. Observando y aceptando con amor y fortaleza el mundo. Dejando brotar de mi ser lo que la Vida quiera transmitir al mundo a través de mí. Y ser valiente para no juzgarlo ni esperar nada de ello.
Sólo así puedo ser. Y sólo así soy.
De hecho, todas las palabras que una vez fueron escritas o se escribirán, conectarán con la frecuencia a la que hayan sido creadas.
Es muy curioso. Tienen vida propia. No están desconectadas de la vida, tienen su fuerza impresa con determinación. Y aunque son de este mundo, son un vehículo para conectarnos con la Vida.
Así que las palabras que broten de aquí, que sean sinceras, honestas, puras y auténticas. Que nazcan de lo más profundo, de más allá de mí, para que puedan conectar con lo más profundo de quien lee o escucha.
Y que lleven tanto amor que empañen los ojos, para que arrojen luz a cualquier oscuridad del alma.
Que así sea.
Deja un comentario