24 de mayo de 2024. Antes de dormir. Muerta de cansancio
Y mientras me pesan los párpados, he recordado un estamento espiritual muy común que alega la supuesta energía ilimitada de la cual somos dueños.
A un nivel puedo entender que más allá de la forma hay otras formas energéticas y que cuando trascendemos, lo contenemos todo. Pero a otro nivel, nuestro cuerpo, aquí, obedece a unas leyes. Y mi cuerpo necesita descansar.
¿Por qué nos empeñamos en la sobrenaturalidad? ¿Por qué nos gustan y atraen tanto los milagros?
Es esa parte de nuestra mente que le encanta ser especial, diferente, única y por ende, separada.
¿Tiene tanta importancia lograr milagros? ¿¡Y a qué llamamos milagro?! A lo que no comprendemos… ¿Acaso no es un milagro la vida misma?
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