Mayo 2024
Sé honesta contigo misma, sólo así puedes serlo con los demás.
Sé refinada y exquisita con tus palabras, no hables de más.
Recuerda que nada es personal y sé compasiva.
No juzgues, ni interpretes, ¡ni definas!. No señales, no culpes ni critiques.
Entrégate toda siempre, sin abandonar tu centro y desde él. Con pasión.
No te creas nada que no sea tu propia experiencia.
No te creas tus pensamientos ni emociones.
Ayuda y acepta la ayuda.
Recibe con gratitud y da sin esperar nada a cambio, es siempre una bendición.
Actúa sin esperar un fruto, mora en el ahora.
Honra, ama y ayuda a tu cuerpo.
Respeta a tus emociones.
Deja ser a tus pensamientos.
Escucha con todo tu ser, estate presente ante cualquier encuentro, es sagrado.
Aprende a percibir la quietud en cada acción y a tolerar la inacción cuando aparece.
Agradece sin comparaciones.
Sé humilde de corazón.
Ama sin preferencias.
Respira y siente la vida en tu cuerpo.
Sonríe sin motivo. Ríe sin filtros.
Canta y baila. Escucha la música que alimente a tu corazón.
Llora.
Disfruta cada bocado.
Cuando te vayas a dormir, abraza la quietud. Cuando te despiertes, pregúntate ¿quién soy yo?
Planifica lo justo y déjate sorprender.
Lee lo justo y escribe mucho.
No temas nada, ni apartes la mirada.
Responde, siempre. Aunque la respuesta sea el silencio, pero no reacciones.
Cuida y valora todo lo que te rodea. Desde tus objetos, hasta la naturaleza. Son pate de ti.
No te quejes, ni esparzas tus emociones negativas por el mundo. No lo contamines.
Opina sólo si te piden la opinión.
No interrumpas.
No te preocupes. Ocúpate en el momento adecuado, sin cargas.
Respeta y deja ser.
No tengas prisa interior.
Observa sin nombrar.
Si vas a predicar, predica con el ejemplo.
No acumules posesiones ni tengas más de lo necesario. Y si lo tienes, cuídalo y no te apegues a ello.
Disfruta de la transparencia, tu transparencia.
Recuerda desapasionadamente.
Proyecta por diversión y entretenimiento, o para el mundo práctico, pero no te anticipes si no es necesario.
Pon toda tu intención y atención en lo único que existe: el ahora.
No retengas nada, deja que todo fluya, llegue y se vaya.
Mira al mundo con los ojos de la abundancia.
Percibe cualquier cosa que no sea amo, y suéltalo.
Perdona sin peros ni porqués.
No te resistas ni luches, simplemente haz la acción correcta.
Sólo hay un deseo que puede fructificar: el deseo de liberarte del sufrimiento.
Deja un comentario