Decididamente he de ser constante, para que esta interiorización se convierta en parte de mí.
Mi mente me dice ¡cuidado no vayas a convertirte en alguien raro, alejada de la realidad! Pero luego me doy cuenta de que no debo hacerle caso, ya que realmente, la intención de mirar hacia dentro e intentar habitar el máximo de tiempo en el centro de mi ser es precisamente lo único que puede permitirme tener una conexión real y más auténtica con el mundo.
Y no ser rara, sino ser más compasiva, entregada y abarcante. Y seguramente también, mucho más humilde y menos seria.
Avanzando en la vida de Etty conecto con el sufrimiento y la locura humana. Sigue siendo una realidad, y siento que esa experiencia le permitió poder sumergirse enteramente en su espíritu, y es así como deja de ser algo sin sentido. Quizás ese es el sentido único que podemos darle a la dualidad de este mundo: su capacidad y fuerza para liberarnos de ella.
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