En mis brazos

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Empieza un nuevo día. Empieza un nuevo milagro. Empieza la locura bonita de un sinsentido con un sentido más alto y profundo que ninguna mente jamás podrá comprender.

Dadme la paciencia necesaria para poder vivir con esta ignorancia mientras no alcance la sabiduría.

Vosotros que ya sois sabios, dadme fuerzas y energía para no rendirme y perseverar en esta rendición a la vida y al momento presente.

Que la presencia me inunde y no deje lugar para nada más.

Que la presencia me inunde y el resto del mundo se sostenga en mis brazos, donde nunca le faltará el amor y la bienaventuranza de una madre.

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